9.10.2009

¿Cómo me veo en la universidad? Mis juicios sobre ella y las influencias que tienen en mí



En la universidad me veo como un ser relativamente social, porque a pesar de convivir con muchas personas soy bastante introvertido y reflexivo sobre mí mismo, lo cual me trae influencias retorno a mí como una persona callada, quizás no aburrida pero con la cual los temas para hablar no son los mismos que existen en todos lados. En la universidad yo soy un estudiante universitario y me comporto como tal, mi otra faceta es la faceta de la amistad que tengo tambien y es este mismo contraste el que me hace diferenciar casi como un don que no todos tienen en la universidad entre mis estudios y mis amigos, saber hacer la comparación y la diferencia entre estos puntos ayuda bastante cuando hay que tomar decisiones que son importantes.

Quizás en la universidad juego un papel de moderador muchas veces, incluso no me doi cuenta, soy el que da los consejos a mis amigos, ya que para bien o para mal, soy de pocos amigos pero los que tengo son personas que sé que confian en mí y yo en ellos, por lo tanto juego un rol de consejero tanto racional como emocional por así decirlo y es algo que me agrada bastante, saber y sentir la sensación de que confían en mí.

Entre mis juicios y suposiciones que tengo respecto al paso de mí por la universidad, esta principalmente la idea de que saldre totalmente preparado como un psicológo hecho y derecho, pensamiento que dejé rapidamente a un lado al saber que mis conocimientos son mínimos comparado con todos los estudios que puedo seguir progresando a lo largo de mi carrera fuera de la universidad.

Otro de mis mayores juicios es, por asi decirlo, un aspecto más positivo, ya que a pesar de que a la universidad se va a estudiar, es una bonita forma de experiencia para realizar contacto de demás personas, y no hablo tan sólo a nivel de curso, sino de las muchas miles de posibilidades que se ven abiertas a los estudiantes para realizar distintos tipos de cosas y conocer gente nueva. Afortunadamente estaba en lo cierto, es sólo cuestión de buscar y uno encuentra miles de oportunidades nuevas, quizás no todos los días pero si a lo largo de cada año surgen encuentros nuevos, personas nuevas en general, etc.

Otro gran juicio, incluso prejuicio diría yo, fue que antes de entrar a ésta universidad (especialmente a ésta) se me dio la idea de que estaría rodeado de pura gente de clase alta, todos con autos, etc. Cosa que realmente no fue así, lo que me hizo levantar un poco mi ánimo, ya que no concuerdo mucho ni encasillo bien en el sector tan alto, pero no por su dinero, sino por la forma que tienen de ser, la forma en que los crían, etc.

En general la mayoría de juicios que tengo respecto a la universidad y que tenía, han inculcado en mí influencias mayoritariamente positivas, porque a pesar de lo que pienso de la clase alta, he conocido que no todos son así tal cual como yo pense, que hay personas que saben el valor del emprendimiento personal y no vivir asegurados arraigados a sus familias para siempre. Me gustó saber el valor que le dan a la independencia las personas, al igual como me gusta tener al tanto que siempre existen posibilidades para conocer gente nueva, que si bien no es un asunto 100% estudiantil, creo que la vida hay que aprovecharla en todo momento y circunstancia, que no hay que desperdiciar los momentos ya que el tiempo es corto y los cuerpo no trascienden más allá que el alma. Debemos vivir la vida en un éxtasis, es la mejor enseñanza que he podido aprender por sobre todo en la universidad y en mi carrera.

9.02.2009

¿Qué situación difícil en mi vida he sabido resolver y sacar adelante por mis propios medios?



Después de pensarlo mucho, recordando entre mis memorias ya casi olvidadas, me acuerdo que cuando chico sufrí una de las situaciones más difíciles de mi vida, la separación de mis padres. Fue un momento duro, tanto en mí como en el ambiente familiar en general. Un ambiente gélido de silencio y tristeza, rodeado de una paz que incomodaba en las cuatro paredes de mi hogar.

Yo era un púber, chico de 12 años aproximadamente, que mientras afrontaba los dramas que mis padres tenían entre ellos, debía afrontar los míos propios, toda una etapa dificíl, aún más difícil con las hormonas en mi contra. Las situaciones más difíciles fueron las constantes peleas entre mis padres, y yo como el intermediador tratando de apaciguar ambientes, creando una atmósfera en donde yo hacía el rol de padre hacia mi padre y mi madre.

Pude observar, que en aquellos tiempos mi hermana mayor no se involucraba en esos asuntos familiares, al contrario, trataba de vivir su vida lo mas ausente posible, haciendo como que nada pasaba pero cargando con el peso en su conciencia. Yo lo observaba todo, absolutamente todo, veía como mi familia se transformaba en una rosa con espinas, esperando a ser cortada con las manos de un obrero sin protección, derramando las gotas rojas del dolor que sale de un corazón debastado por tantos abrumadores cambios que tiene frente a él y que no puede controlar. Un día pensé más en mi mismo, trate de salirme por sobre las líneas de la razón, a pensar más allá de los pensamientos mismos que se me pasaban por la cabeza.

Descubrí que en problemas matrimoniales yo no debía meterme y que mi camino era el de enseñarle a mis hormonas que yo mandaba mi vida y afrontar la pubertad cara a cara, dejando de lado los otros problemas, aquellos que pertenecían a mis padres y que aquel territorio no poseía aún. Escapé de una burbuja que me impedía ver la realidad como era, tratando de simular a una familia feliz y perfecta, pero que no lo era. Afronte mis situaciones de forma más que racional, espiritualmente, tratando de conectarme conmigo mismo y el entorno que me rodeaba, reventando la burbuja en la cual vivía.